Se pueden
evidenciar en el desarrollo del sistema de educación superior colombiano tanto
fallas del Estado como del mercado para mantener y fortalecer una educación
superior que potencie la productividad y la calidad de la academia colombiana.
Con esto se genera, no mayor equidad, sino mayores desigualdades entre quienes
acceden a universidades consolidadas, acreditadas y financieramente viables y
aquellos que sólo pueden acceder, a través de créditos o a través de sus
méritos a universidades públicas quebradas o a universidades privadas de baja
calidad. De este modo, habría que pensar en la eficiencia de la introducción de
elementos del mercado en el sistema de educación superior colombiano y sobre
todo en el crédito como mecanismo de financiación de la demanda y herramienta
de verdadera democratización. Pensar dicho sistema de manera aislada reduce la
comprensión de la complejidad del sistema educativo como un todo, aunque
favorece la presentación de cifras de cobertura educativa y con esto la imagen
de un determinado gobierno. Aunque el presente documento no pretende ser
concluyente, esperamos contribuir al debate sobre la complejidad del desarrollo
del sistema de educación superior colombiano, así como abrir nuevos interrogantes
y temas de reflexión sobre el presente y futuro de nuestro sistema educativo.
Este tipo de discusiones son aún más importantes si se tiene en cuenta que está
por venir el enfrentamiento entre distintas miradas sobre la educación Colombia
para la promulgación de una nueva Ley de Educación Superior. Como dijimos
antes, es necesario tener en cuenta la totalidad del sistema de educación y
buscar formas de integrar los procesos formativos de los colombianos en los
distintos niveles. La articulación de estos, es clave para pensar en una mayor
equidad y democratización de la educación en un país, que ya de por sí tiene
los más altos índices de desigualdad en América Latina y en el mundo.Economía de la Educación
domingo, 9 de abril de 2017
EDUCACIÓN SUPERIOR, CRÉDITO EDUCATIVO Y EQUIDAD EN COLOMBIA 1992-2011
Se pueden
evidenciar en el desarrollo del sistema de educación superior colombiano tanto
fallas del Estado como del mercado para mantener y fortalecer una educación
superior que potencie la productividad y la calidad de la academia colombiana.
Con esto se genera, no mayor equidad, sino mayores desigualdades entre quienes
acceden a universidades consolidadas, acreditadas y financieramente viables y
aquellos que sólo pueden acceder, a través de créditos o a través de sus
méritos a universidades públicas quebradas o a universidades privadas de baja
calidad. De este modo, habría que pensar en la eficiencia de la introducción de
elementos del mercado en el sistema de educación superior colombiano y sobre
todo en el crédito como mecanismo de financiación de la demanda y herramienta
de verdadera democratización. Pensar dicho sistema de manera aislada reduce la
comprensión de la complejidad del sistema educativo como un todo, aunque
favorece la presentación de cifras de cobertura educativa y con esto la imagen
de un determinado gobierno. Aunque el presente documento no pretende ser
concluyente, esperamos contribuir al debate sobre la complejidad del desarrollo
del sistema de educación superior colombiano, así como abrir nuevos interrogantes
y temas de reflexión sobre el presente y futuro de nuestro sistema educativo.
Este tipo de discusiones son aún más importantes si se tiene en cuenta que está
por venir el enfrentamiento entre distintas miradas sobre la educación Colombia
para la promulgación de una nueva Ley de Educación Superior. Como dijimos
antes, es necesario tener en cuenta la totalidad del sistema de educación y
buscar formas de integrar los procesos formativos de los colombianos en los
distintos niveles. La articulación de estos, es clave para pensar en una mayor
equidad y democratización de la educación en un país, que ya de por sí tiene
los más altos índices de desigualdad en América Latina y en el mundo.CRITERIOS A CONSIDERAR PARA LA FINANCIACIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN VENEZUELA
El fenómeno de
la expansión de la Educación Superior continuará su crecimiento acelerado en
los países de nuestra región, y sin un debido tratamiento constituirá la
profundización de la actual crisis estructural que experimentan los Sistemas de
Educación Superior presentes en la Latinoamérica, como lo es en este justo
momento el caso venezolano. Ahora bien, los autores señalan que, para superar
los estados de crisis de la masificación de la ES, las políticas públicas deben
apuntar a promover mayores mecanismos expeditos de financiamiento para que las
universidades cumplan con eficiencia su compromiso social. Estos mecanismos
expeditos de financiamiento, requieren que los Estados superen los viejos
esquemas de presupuesto negociado de tipo “incremental” y las fórmulas de
financiación “rígidas”, que no favorecen la identificación de las necesidades y
coste básicos asociados al soporte económico de la gestión académica de las
IES. En tal sentido, el mayor debate acá planteado subyace en la relación del
Estado-Universidad, con el propósito de construir una nueva política de
financiación pública, partiendo de los elementos técnicos que han resultado con
éxito en diversas partes del mundo y que desde luego no son posibles
replicarlos sin una adecuada reconsideración crítica y contextualización
social, económica, política y académica. Otro de los aspectos significativos,
es que urge diversificar los ingresos que se destinan al mantenimiento del SES
venezolano. Se presentaron algunas consideraciones generales que pretenden
promover una discusión amplia entre el Estado y las Instituciones de Educación Superior,
con el objeto de convenir las acciones conjuntas que contribuyan a materializar
el compromiso social de las IES. Se trata pues de que las universidades
gestionen y accedan a los recursos de la mejor manera, estableciendo mecanismos
de rendición de cuentas de sus resultados; sin tomar en consideración si sus
recursos son de origen público o privado.
RETOS EN LA FINANCIACIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR
En primer lugar, en el texto se
han mostrado informaciones sobre la sobrecualificación, acerca del éxodo de
titulados superiores a otros países y sobre la escasa correspondencia entre el
perfil de egresado universitario y las demandas de los empleadores. Sin duda
constituyen datos para la reflexión sobre la financiación. También se ha
ilustrado la conveniencia de mejorar los procedimientos de valoración de los
efectos de la educación, tanto beneficios monetarios como no monetarios. Se
necesita avanzar en el conocimiento de los efectos de la educación sobre la
productividad individual y social desde una perspectiva amplia. En segundo lugar,
pese a las dificultades existentes, los datos muestran que es necesario
reivindicar el mantenimiento de la financiación pública de la educación
superior. Habrá que idear nuevas fórmulas de sostenibilidad de la financiación
que pasen por la involucración de la sociedad civil y las empresas, sin caer en
los riesgos que ya ha mostrado la investigación financiada con participación
privada, en ocasiones, de excesiva dependencia de los intereses comerciales. Se
necesitarán nuevos marcos de participación y una financiación más flexible
acompañada de un sistema de becas que garantice la equidad. Finalmente, la
búsqueda de una financiación sostenible deberá de acompañarse de un debate
sobre el sentido y alcance de la educación superior. En la medida en que la educación
superior se halle vinculada con la profesionalización y se encuentre al
servicio de la mejora de la productividad, se cuestionará la financiación de
ciertas titulaciones de las que, en la actualidad, egresan numerosos graduados
que el mercado no absorbe y cuya aportación a la sociedad es cuestionable. En
esta misma línea, entre otras fórmulas, deberá considerarse seriamente el
impulso de la formación profesional de grado medio y superior y/o de
modalidades formativas alternativas a los estudios universitarios. Quizá
ciertas experiencias incipientes (como los MOOCs que se han abordado en este
texto) puedan constituir, en el futuro, propuestas a considerar. Por otra
parte, deberá de replantearse la autonomía universitaria que proclama el
artículo segundo dela LOU, estableciendo límites para que no todas las
universidades puedan ofrecer todas las titulaciones que deseen (si han sido
verificadas en la evaluación ex – ante del ministerio) sino que se proceda a
una ordenación más racional y eficiente. En el otro polo, si se considera que
la educación superior no posee únicamente esa finalidad profesionalizadora sino
que tiene un sentido de preservación y difusión de la ciencia y la cultura en
un sentido más amplio, menos instrumental, quizá los criterios para la
financiación sean diferentes pero en cualquier caso se requerirá también de una
revisión de los parámetros de financiación pública de los estudios
universitarios quizá estableciendo una limitación mayor del número de plazas
y/o revisando los estudios que deben estructurarse como grado y los que
deberían quizá ser un máster. En ambos casos, el debate sobre la financiación
es un reto ineludible cuyos resultados condicionarán el presente y el futuro no
sólo de la universidad española sino del conjunto de nuestra sociedad.
ANÁLISIS DE LA FINANCIACIÓN EN EDUCACIÓN
En la actualidad existe una amplia diversidad en los sistemas nacionales de educación del mundo. Ésta se deriva de distintas tradiciones históricas, trayectorias, modelos y enfoques de la organización educativa. La variedad también refleja distintas concepciones y políticas educativas asumidas por los gobiernos, para atender necesidades internas, para articular los sistemas a las prioridades y proyectos de desarrollo nacional y para adecuarlos a las dinámicas internacionales emergentes.
El estudio de la educación a nivel mundial es de gran importancia, porque aporta conocimiento al desarrollo de una sociedad. Por ello que en el presente video se abordará la situación contemporánea del sistema educativo de Alemania, Estados Unidos, Mexico y Colombia la estructura organizativa de cada sistema.
La educación en México se encuentra en un estado grave. El sistema está fallando a las niñas, niños y jóvenes del país al no garantizar su derecho a la educación gratuita, laica, obligatoria, universal y sobre todo: de calidad, ya que de 127.017.000 de personas, 31% son estudiantes.
El hecho de que la educación pública superior en ese país es gratuita genera sobrepoblación en la aulas y pero la mayoría dejan sus estudios truncos e ingresan al a fuerza laboral sin tener un título profesional, y presenta una de las tasas más altas de desempleo.
En México, durante las últimas décadas el gasto público en educación ha crecido de forma consistente. El monto de este rubro de gasto casi se triplicó al pasar, en términos reales, de 232 mil 439 millones de pesos a 696 mil 119 millones (PEF, 2011).
Aunque se logró ampliar la cobertura en los niveles de educación básica, contrarrestando el incremento de la demanda provocado por la dinámica demográfica, los recursos no han sido suficientes para hacer algo similar en los niveles postbásicos, donde la cobertura todavía es muy baja y los costos por estudiante mucho más elevados. Esta situación provoca amplias desigualdades educativas que se manifiestan entre regiones, entidades federativas y localidades, afectando consistentemente a los sectores de población de menores recursos.
Algunos Problemas del financiamiento de la educación es La ambigüedad que guarda el Estado frente al rezago e inequidad educativos y los requerimientos financieros que se necesitan para enfrentarlos, carencia de fuentes de información confiable, transparente y oportuna sobre los recursos que se destinan en el país a la educación, penuria de reglas claras y transparentes para la asignación, distribución y uso de los recursos públicos destinados al sistema educativo.
Concluyendo Las ineficiencias en el uso de los recursos educativos. Las altas tasas de reprobación, abandono y eficiencia terminal. El uso inapropiado de la evaluación en el sistema educativo. Carencia de modelos de planeación acordes a los cambios que experimenta la demanda educativa.
Alemania
tiene uno de los índices desempleo más bajas de toda Europa, de hecho, en un
momento en que toda la región europea ha sufrido una crisis económica, Alemania
ha logrado seguir creciendo y su truco está en la competitividad basada
en la productividad de la mano de obra de ese país. Los trabadores alemanes
tienen una excelente preparación y esta preparación surge de formación
educativa dual, en las escuelas aprenden los principios básicos teóricos y lo específico
lo aprenden en las empresas. La combinación de teoría y práctica lo que hace
del sistema dual germánico algo singular. En pocos lugares del mundo existe una
cooperación entre empresas e instituciones de formación como ocurre en
Alemania.
asi
como en lo social, debemos señalar que Alemania fue el primer Estado europeo en
crear un sistema de previsión social generalizado a todos los trabajadores.
Se
define La tesis en educación donde se «establece que la inversión en educación
tiene un efecto mayor en el crecimiento económico cuando esa inversión se hace
en áreas relevantes a las necesidades de la economía» El sistema alemán
desarrolló este esquema de manera más sistemática, emprendiendo un mayor número
de programas de formación profesional a tiempo parcial, y haciéndolo extensivo
al conjunto de la población, sin tomar en cuenta el número de cursos de la
escuela primaria que los jóvenes de ambos sexos habían completado. El
desarrollo de este sistema de formación a tiempo parcial, durante las dos
últimas décadas del siglo XIX, se convertirá en uno de los rasgos singulares
del impulso económico alemán.
EEUU: La
educación en Estados Unidos es una actividad reservada a los Estados y,
consecuentemente, éstos son responsables de su planificación, organización y
financiación. Sin embargo, y a pesar de esta descentralización, el gobierno
federal proporciona fondos a las escuelas que complementan, aunque en ningún
caso sustituyen, el apoyo estatal.
En
los últimos años, ha tenido lugar un programa de subvención competitiva destinada a incentivar y recompensar a
aquellos Estados que están creando las condiciones necesarias para fomentar la
innovación y las reformas educativas. Este fondo, conocido como Race to the Top
Fund, ha sido aprobado dentro de la Ley para la Recuperación y Reinversión en
Estados Unidos
A
través de este programa, se busca que los Estados lleven a cabo reformas en
torno a cuatro áreas de actuación: adoptar estándares y evaluaciones que
preparen a los alumnos para tener éxito en el sistema educativo, en el mercado
de trabajo y competir en la economía global; crear sistemas de datos que midan
el crecimiento de los alumnos a lo largo del tiempo, e informen a los
profesores y directores sobre cómo pueden mejorar el proceso de
enseñanza-aprendizaje; contratar, desarrollar, recompensar y retener a los
profesores y directores eficaces; y dar un giro a las escuelas de bajo
rendimiento.
Se
propone impulsar la creación de escuelas públicas dotadas de autonomía y se fomenta la libertad
de elección de centros por parte de los padres. Independientemente de las
medidas a adoptar, en ambos casos se aprecia la importancia concedida a la
educación en vistas a mejorar el futuro de la nación, que en el caso del
partido demócrata pasa por contar en el año 2020 con la mayor tasa de graduados
universitarios del mundo, y en el caso del partido republicano por establecer
un sistema de Educación Primaria y Secundaria de talla internacional
(world-class system) en el que todos los estudiantes puedan desarrollar su
potencial.
El gasto
público en educación, hace referencia al esfuerzo financiero que las diferentes
Administraciones Públicas destinan a la educación de sus ciudadanos. La
principal característica de este tipo de gasto es que proviene de fondos
públicos, independientemente de que, posteriormente, se destine a la
financiación de centros públicos o privados. Al igual que en el caso de otros
países, en Estados Unidos este gasto representa un compromiso del gobierno
federal, estatal o local con la educación, y una de las mejores formas de
valorar dicho compromiso es analizar el porcentaje que supone ese gasto
respecto el Producto Interior Bruto (PIB).
El
análisis de la evolución del gasto público destinado a sufragar los costes
derivados de la actividad educativa, ha puesto de relieve el compromiso de
Estados Unidos con la educación de sus ciudadanos. En este sentido, durante las
dos últimas décadas, el gasto total en educación como porcentaje del PIB se ha
mantenido constante situándose, actualmente, en valores superiores al 5,5%.
Este hecho supone un esfuerzo financiero igual o mayor que el realizado por la
mayor parte de países de nuestro entorno, pero inferior al de países como
Dinamarca, Suecia, Noruega, Islandia o Finlandia.
La
participación de los gobiernos federales y locales en la educación ha supuesto,
aproximadamente, un 80% de la inversión total en educación.
COLOMBIA A partir del año 1991 con la nueva constitución
política, se da una nueva visión a la educación en Colombia, adquiriendo
importancia dentro del debate público, gracias al fortalecimiento del proceso
descentralizador de la misma. Siendo vista la educación como un factor de
acumulación humano y movilidad social que contribuiría al desarrollo económico
del país, El sistema educativo no está transmitiendo debidamente
los aprendizajes que promete y lo que es más complejo aún, es que esos mismos
aprendizajes parecen ser insuficientes o inadecuados para los desafíos que los
jóvenes tienen en la actual coyuntura global.
En cuanto
a la calidad de la educación superior, el panorama no es mejor. Sólo 10% de las
instituciones de educación superior del país (28) cuentan con acreditación de
alta calidad y ni siquiera éstas se encuentran bien posicionadas a nivel
mundial. Son muy pocas las universidades del país que se encuentran reportadas
en los ránquines mundiales, y en los latinoamericanos e iberoamericanos,
Colombia aún se encuentra detrás de países como Chile, Brasil, México y
Argentina.
Los
grandes avances, en materia de cobertura, se han dado principalmente por un
crecimiento exorbitante en la matrícula del Sena –cercano a 600% en nueve
años–, frente a un incremento significativo, pero gradual, de la matrícula
universitaria y del resto de la matrícula en programas técnicos profesionales y
tecnológicos (TyT) –cercano a 50% para los últimos diez años.
La
evaluación es un acto necesario, pues resulta lógico conocer los resultados de
las acciones que acometemos, especialmente si tales acciones involucran un
proyecto social tan definitivo para el desarrollo humano como la educación se observa en el Programa
internacional de evaluación estudiantes PISA EN EL QUE PARTICIPAN 275.000
ESTUDIANTES DE 65 PAISES en tres
disciplinas, ciencia, matemáticas y lectura, Singapur está a la cabeza
En
materia de gasto público entendido como aquel destinado por Gobierno a
instituciones educativas, administración educativa y subsidios para estudiantes
y otras entidades privadas a lo largo de un año, se observa…
En
referencia al porcentaje que supone la inversión en educación respecto al
presupuesto gubernamental (gasto público), ), México se encuentra en 40,
Colombia en 69, Estados Unidos se
encuentra en 97 , Alemania se mantuvo su
proporción respecto al PIB, en 77.
En
cuanto a gasto en educación percapita que se trata del gasto total dividido
entre todos sus habitantes, independientemente de que sean estudiantes o no y
de la edad que tengan, se puede analizar que Colombia tiene el menor gasto percapita
(279 euros) segundo por México (360 euros), Alemania(1697 Euros) y finalmente Estados
unidos( 1968 euros).
Finalmente
la Financiación de la educación:
En efecto, bajo principios de universalidad,
individualidad e incondicionalidad Colombia le ofrecerá a cada uno de sus
ciudadanos una asignación de 30 millones de pesos en el momento de finalizar
sus estudios secundarios. Este modelo incentivará la obtención de los logros
educativos requeridos por el país en los niveles de preescolar, primaria y
secundaria y ofrecerá oportunidades reales para acceder a la educación superior
técnica, tecnológica o profesional.
Así,
el fin del principio contributivo como pilar fundamental de la política social,
constituye el medio clave para rescatar la dimensión transformadora de la
política social y trascender el fundamento básico de los regímenes de bienestar
que antecedieron al desdeñable modelo neoliberal.
Con
esta propuesta se recoge, entonces, la muy justificada demanda por trascender
el modelo neoliberal de política social, y se impulsa el tránsito hacia la
concreción de alternativas de redistribución y protección social que “dan un
paso adelante
Para
ello se hace necesario realizar un cambio tanto en políticas como en las
acciones, pero esto implica, según la Comisión Económica para América Latina y
el Caribe (CEPAL) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (UNESCO) [8], modernizar la gestión de nuestros
sistemas educacionales, procurar un servicio de mayor calidad, pertinencia e
igualdad en el acceso, y garantizar mayores logros para toda la población. Para
lo que es necesario cubrir las brechas de recursos financieros, humanos y
físicos.
ANÁLISIS SOBRE LOS MECANISMOS DE FINANCIACIÓN QUE MÉXICO HA IMPLEMENTADO PARA FINANCIAR LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y SU IMPACTO EN LA CALIDAD, EFICIENCIA Y EFICACIA DEL SISTEMA EDUCATIVO.
En el mundo actual, los países como tal centran sus intereses en fomentar su desarrollo interno y sus relaciones con el mundo, basándose en la premisa de que un país más desarrollado es más próspero y posee mejores oportunidades. Tal es el caso de México, que centra principalmente su economía en promover el desarrollo por medio de la inversión de capital en sectores clave del país, entre ellos, la educación.
Según Jaime. E. (2011), “el gasto en estos sectores públicos en México tiene efectos limitados para promover el crecimiento económico y la equidad de oportunidades.”. Algunas de las razones por las cuales ocurren estas limitaciones son las siguientes, menciona Jaime. E. (2011):
• El uso político del presupuesto.
• Un arreglo federal disfuncional y oneroso.
• La falta de mecanismos efectivos de control y rendición de cuentas.
• Escasos indicadores relevantes para medir el impacto real del gasto.
Con respecto a la financiación de la educación en México particularmente, se ha encontrado que la ineficiencia se debe principalmente al rígido sistema de educación que se presenta, así como en la poca claridad del capital que se debe invertir en este campo por parte del gobierno, generando déficit educativo y poco desarrollo en este ámbito.
Se han estudiado como tal los ingresos y capitales invertidos a la educación per cápita en el país, es decir, por cada estudiante, y se han encontrado resultados bien interesantes, los cuales apuntan a que, a pesar de que México gasta un enorme presupuesto en la educación primaria, secundaria y superior de los ciudadanos, comparándola por supuesto con el gasto de otros países como Italia y Japón, esto no es suficiente para aumentar la eficiencia y eficacia de la educación y se requiere todavía una mayor inversión en dicho sector. Lo anterior se ve reflejado en la siguiente gráfica:
Tabla comparativa de Colombia vs Mexico
|
TEMAS
|
COLOMBIA
|
MEXICO
|
|
Pertenece a la OCDE
|
NO-Colombia se
encuentra en proceso de adhesión a la OCDE desde el 29 de mayo de 2013.
|
Si, pertenece al grupo de treinta
naciones que actualmente la 34 países que la conforman
|
|
Cuánto porcentaje
representa del PIB en cada país?
|
Para 1993 el % de
financiación del gasto en educación fue de 3.3% , para el año 2004 Colombiba
está registrando un gasto público en educación del 5.1%.
*http://www.banrep.gov.co/docum/ftp/borra381.pdf
|
1990- Mexico invierte en
4,1 % del PIB , en el 2010 la cifra elevó a 6.7%.
|
|
Calidad y Equidad
|
Colombia para 1990
presenta una tasa de escolaridad de 88,4% y para el 2000 asciende al 91,6%.
*http://www.banrep.gov.co/docum/ftp/borra381.pdf
|
Mexico registra un nivel
promedio de escolaridad de 9.7 años; es decir, educación secundaria
inconclusa. Para el año 2010 aproximadamente 5 millones 409 mil personas no
saben ni leer ni escribir.
|
|
Financiamiento VS.
Resultados educativos.
|
Para el año 2000 el gasto
publico en educación fue del 5.5 % (PIB), sin embargo la distribucion de
inversión de estos recursos está destinada al igual que Mexico a gastos
operacionales , dejando de lado infraesctrutura y inversión en tecnología y
métodos pedagógicos.
*http://www.banrep.gov.co/docum/ftp/borra381.pdf
*Fuente: Banco Mundial (2005), estadísticas de educación
(EdStats), tomado de http://devdata.worldbank.org/edstats/query/default.htm.
La información de gasto para Colombia en 1995 y 2000 se obtuvo de Henao y
Silva (2004)
|
Para el 2010 el gasto fue
sólo del 0.4% del gasto total en educación destinado a gastos de inversión,
teniendo un alto porcentaje de gastos operacionales.
|
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
EDUCACIÓN SUPERIOR, CRÉDITO EDUCATIVO Y EQUIDAD EN COLOMBIA 1992-2011
Se pueden evidenciar en el desarrollo del sistema de educación superior colombiano tanto fallas del Estado como del mercado para mantener y...
-
TEMAS COLOMBIA MEXICO Pertenece a la OCDE NO - Colombia se encuentra en proceso de adhesión a...
-
Se pueden evidenciar en el desarrollo del sistema de educación superior colombiano tanto fallas del Estado como del mercado para mantener y...
-
La educación es una de las herramientas fundamentales del hombre para ser parte de una sociedad próspera y libre, es por esto que casi to...






